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¿Aprendes de tus problemas?

Son problemas, pero ¿no es verdad que casi siempre podemos aprender de ellos? Esta semana en mi post os voy a hablar sobre la posibilidad de vivir un problema también como una oportunidad, de utilizar los escollos que se nos presentan en el día a día como peldaños que nos permitan subir las escaleras y alcanzar la meta final. Y, como siempre, voy a iniciar este artículo con un cuento que he encontrado para esta ocasión, que se llama ‘El ingenio de una hormiga’.

aprender de los problemas

“Había una vez un joven descansando sobre la hierba del parque y se dedicaba a observar detenidamente la vida de las hormigas. Estaba asombrado al verlas trabajar con tanto orden y empeño. Pero una hormiga en particular atrajo su atención. Negra y de tamaño mediano, la hormiga llevaba como carga una pajita que era seis veces más larga que ella misma.

Después de avanzar casi un metro con semejante carga, llegó a una especie de grieta, estrecha pero profunda, entre dos grandes piedras. Probó cruzar de una manera y de otra, pero todo su esfuerzo fue en vano…. Parecía que iba a desistir cuando por fin la hormiguita hizo algo insólito. Con toda habilidad apoyó los extremos de la pajita en un borde y otro de la grieta, y así se construyó su propio puente, sobre el cual pudo atravesar el abismo que se abría ante ella. Al llegar al otro lado, tomó nuevamente su carga y continuó su esforzado viaje sin inconvenientes.

La hormiga supo convertir su carga en un puente, y así pudo continuar su viaje. De no haber tenido esa carga, que bien pesada era para ella, no habría podido avanzar en su camino…”

Y tú, ¿qué haces ante un problema?

Cuando se presenta un obstáculo podemos actuar de varias formas:

-Ignorar el problema (fingir que no existe para no afrontarlo).

-Lamentarnos por el problema (convertirnos en víctima).

-Mirar al problema de frente y buscar la forma de afrontarlo.

Para ser de los últimos, de los que miran el problema de frente y buscan la forma de resolverlo hay que cambiar nuestro diálogo interno y, en lugar de preguntarnos ‘por qué me pasa a mí’ optar por el ‘para qué’ o por el ‘cómo lo afronto’. De esta forma, ponemos nuestra mente a funcionar, a buscar la manera de sortear el problema, el escollo que nos dificulta nuestra salida del túnel, hacia la consecución de nuestros objetivos.

Una vez leí una frase de Deepak Chopra que decía “cada problema que se nos presenta en la vida es la semilla de una oportunidad…”  ¡Y es así como debemos afrontar los obstáculos del camino! No digo que sea fácil, pero tampoco existe otra opción:

-Ignorarlos no sirve de nada porque no desaparecen.

-Lamentarse sólo provoca que el problema crezca y que nos sintamos más desgraciados todavía ante esta situación.

Sin embargo, cuando optamos por preguntarnos el ‘para qué’, el ‘cómo’…entonces estamos poniendo en marcha un proceso que puede ser de crecimiento personal, que nos llevará a acumular aprendizaje y experiencia. Por lo tanto, cuando nos enfrentamos al problema como una oportunidad estamos creciendo, seamos o no capaces de resolverlo.

¿Y cuáles son las claves para enfrentarnos a las dificultades que nos encontramos en el camino?

  1. Reflexionar sobre la situación que se nos presenta.
  2. Analizar lo que nos pasa desprendiéndonos de matices personales, es decir, ver el problema desde fuera para no caer en el victimismo.
  3. Buscar alternativas al camino escogido, que nos permitan afrontar el problema y analizar qué nos ha llevado hasta aquí. ¿Qué hemos hecho mal para llegar a esta situación? ¿Podemos cambiarlo? ¿Cómo?

¿Os dais cuenta? Del problema ha salido una oportunidad para analizar nuestra trayectoria y cambiar lo que nos ha llevado hasta él.

Mirad, en la última crisis económica que ha atravesado la economía mundial ha habido muchas empresas que, impulsados por la situación, han modificado su estrategia, se han dado cuenta de sus errores y de las decisiones que les han llevado a estar indefensas ante una crisis de este calado. Como consecuencia de esta situación, muchas compañías han modificado su manera de actuar y, sobre todo, han puesto toda su maquinaria a pensar estrategias de vanguardia, novedosas… ¡para esas empresas, la crisis ha sido una oportunidad de cambio! Ha supuesto sacrificio y mucho trabajo duro ¡sí!, pero por el camino han crecido, han adecuado sus estructuras y han aprendido… ¡y quizás han minimizado el daño e, incluso algunas, lo han convertido en oportunidad!

Si todavía no estáis convencidos, os hago dos preguntas. Ante un problema,

  • ¿De qué sirve lamentarse?
  • ¿De qué sirve ignorarlo?

Os invito a ser como la hormiga del cuento y a que cuando se os presente una dificultad busquéis todas las estrategias posibles para solventarla. Veréis como, poco a poco, os daréis cuenta de que cada problema, cada dificultad en nuestro camino puede ser una oportunidad para aprender y para crecer.

¿Os animáis a vivir vuestros problemas como posibles oportunidades?

Esta entrada tiene 1 Comentario

  1. Muy buena reflexión, realmente me puso a pensar sobre como en muchas ocaciones nos castigamos por cosas que tienen solución o problemas tan insignificantes.

    Saludos.

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