sueñosHace unos días leí en un diario el reportaje sobre el primer español que está a punto de finalizar la vuelta al mundo a pie, el Willy Fog español. Un joven que hace tres años tomó la decisión de ‘apostar por los sueños’. Nacho, como se llama el joven viajero responde así en ‘El Español’ al porqué de esta aventura que finalizará el próximo mes cuando alcance el kilómetro 0, en Madrid: ¿Por qué este viaje? Porque creo que es un milagro estar vivo y hay que apostar por los sueños, y además estaba a disgusto con la situación que había en España. Y dije: ¿Qué estoy haciendo con mi vida? Y así fue todo”.

¿No es fantástico? ¡Es un milagro estar vivo! Tan cierto…y a veces nos cuesta tanto darnos cuenta. ¿No es un milagro levantarse cada mañana y mirar el cielo por la ventana? ¿Abrir el grifo y que salga agua? ¿Saludar a nuestra familia, abrazarla, conversar con nuestros hijos…? ¿No es un milagro poder respirar cada día? ¿Poder pasear? ¿Poder realizar nuestra pasión? ¿Poder ayudar a los demás?

A veces hay que pararse a pensar y darse cuenta de lo maravilloso que es sentir la vida. ¿No os parece?

Pero hay otra parte de esta frase que me ha llamado la atención en la historia de Nacho… Este joven publicista se preguntó un día ‘¿Qué estoy haciendo con mi vida?’ ¡Menuda pregunta! ¡Qué necesaria! ¿No crees? Considero que todos debemos hacernos esta pregunta de vez en cuando, atrevernos a repasar nuestra vida y ver si es el resultado de lo que buscamos, de lo que amamos… observar si las acciones de nuestro día a día nos acercan a nuestras metas, a nuestros objetivos. ¡Si es así…enhorabuena! Pero si no lo es, la buena noticia es que estamos a tiempo de cambiar nuestra trayectoria, cada día, cada momento tenemos la capacidad de acercarnos un poco más a nuestros sueños… Como lo hizo este joven.

Así que… ¡párate, siente la vida, da gracias por estar aquí y ahora, haz memoria de tus sueños, reflexiona… y enfócate en conseguirlos! Si te has desviado del camino que te lleva hacia ellos, vuelve a fijar las coordenadas correctas y sigue trabajando, con pasión, con entrega, pero sin dejar de disfrutar de la vida….porque, al fin y al cabo, también es importante disfrutar del camino, disfrutar de tus sueños…

 

¿Te atreves a apostar por tus sueños?