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Confiar en uno mismo

“La condición esencialísima para ser optimista, es tener auténtica confianza en sí mismo”. E.W. Stevens

Muchos de vosotros me habéis oído decir que el optimismo es una cuestión de actitud, de enfocarse de una forma inteligente a lo que nos sucede en la vida. El optimismo inteligente es uno de mis temas preferidos de los que me gusta siempre indagar y estar reflexionando sobre ello. Estoy convencido que es una actitud que nos permite enfocar nuestras circunstancias, lo que nos sucede con un prisma que hace cambiar la percepción de nuestra vida y en definitiva la percepción también de nosotros mismos.

La cita del encabezado resume muy bien un requisito fundamental para ser optimista, la necesidad de confiar en uno mismo para afrontar los retos del trabajo, los retos personales y las circunstancias que en muchos momentos nos pone la vida.

Cuando nos enfrentamos a estos retos y los superamos con éxito, aumenta nuestra confianza en nuestras capacidades. Esto forma parte de la Autoeficacia, término acuñado por Bandura (1977) y que describe la capacidad innata de las personas para regular su propio comportamiento en la vida.

Esta confianza que ganas, alimenta la actitud optimista y anima a pensar que se pueden hacer frente a otras situaciones, superándolas y sintiéndote capaz. Es en este momento, cuando en lugar de ver barreras, comienzas a ver oportunidades, reconociendo que la situación es difícil pero que puedes crecer y cambiar. No se trata de ver el problema o lo que sucede de una forma ilusa, alejada de la realidad, sino reconocer su dificultad, ver que tienes la capacidad para hacerle frente y buscar aquellos recursos que necesitas.

Incluso pienso, que también sucede a la inversa, si te enfocas hacia una actitud positiva pese a un miedo inicial, y te atreves a superar el miedo, la desconfianza, la inseguridad realizando aquello que crees que tienes que hacer, hará que aumente la confianza en ti cuando logres el éxito.

¡Y lo mejor es, qué te descubrirás de nuevo!

Esta entrada tiene 11 Comentarios

    • Luis Galindo
      Luis Galindo says:

      ¡Muchisimas gracias por compartir el enlace! ¡Fue un placer haber conocido alguno de vuestros proyectos! ¡Gran labor la que lleváis a cabo héroes anónimos!

  1. Miguel says:

    Auto-arriesgarse, auto-motivarse y volver a empezar, cuantas más veces mejor, es el ciclo de descubrir y aprender indefinidamente. Todo empieza por ser auténtico y dejarse arrastrar y dar el primer paso en “la aventura” que rodea nuestra rutina.

    • Luis Galindo
      Luis Galindo says:

      “La aventura” que rodea nuestra rutina,¡Fantástico! ¡Gracias por tu aportación!

  2. Una valiosa aportación, Luís! 🙂 El confiar en ti mismo te transforma en una auténtica PERSONA (PERSpectiva Optimista de la NAturaleza), habituada a decir:”CRECÍ!” porque cuando posees una sólida confianza en ti mismo eres totalmente consciente de que tú CREas tus CIrcunstancias.
    Gracias Luís!

  3. Pedro J. Alonso says:

    Luis, no puedo estar más de acuerdo con el punto de vista. Una premisa que a lo largo de los años he defendido incondicionalmente ha sido que si tú mismo no crees en lo que haces y confías en ello, difícilmente lo harán los demás. Y nos movemos en un mundo de grupos, cada vez menos individualista, y un mundo cambiante, en el que conseguir que los demás confíen en tu labor es fundamental.
    Estar preparado para afrontar los cambios y tener esa ambición por desarrollar proyectos nuevos es, hoy en día, condición indispensable para lograr el éxito. A valores como el compromiso, la dedicación o la responsabilidad, yo sumaría además el de la confianza en uno mismo, un valor difícil de camuflar. Al igual que sonreir al contestar una llamada por teléfono transmite, aunque no se vea, interés, amabilidad y simpatía por parte del oyente, la confianza en uno mismo potencia la autoestima y evita actitudes derrotistas, lo que generará a su vez confianza y seguridad en la otra persona.

    Como reflexión lanzo esta pregunta al aire:

    ¿con quién te quedarías, con aquel que te infiere confianza y seguridad o con aquel otro que parece “ahogarse en un vaso de agua”?

    Un fuerte abrazo

    Pedro

    • Luis Galindo
      Luis Galindo says:

      ¡Gracias por la reflexión al aire y por animar para crear este espacio de reflexiones! Sin duda, yo me quedaría con aquel que infiere confianza y seguridad. La confía propia, se trasmite, se refleja. ¡Un fuerte abrazo!

  4. Juanemilio says:

    Tienes toda razón Luis.Soy un ex alumno tuyo que he llevado 5 años muy difíciles y que hace quince días desemboco en una ansiedad muy fuerte,que me ha afectado y me he parado.Siempre he tenido una confianza barbara en mi,pero ahora la tengo tocada,aunque por poco tiempo porque estoy trabajando personalmente para recuperarla.Estoy convencido de ello.A veces es bueno pararse para dar 2 pasos hacia atrás,para dar después 3 hacia adelante,y los daré.
    Muchas gracias por el articulo y un abrazo muy fuerte .

    • Luis Galindo
      Luis Galindo says:

      Querido amigo, pese a la inseguridad y la incertidumbre, continua, continua y continua. En ocasiones, es necesario parar, reflexionar y continuar. Nos da sentido.
      ¡Un fuerte abrazo!

      • Juanemilio says:

        Muchas gracias Luis.tu apoyo es muy importante,y como siempre,seguiré y lo conseguiré….una amiga mía me llama el conseguidor..un abrazo muy fuerte

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