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¿Buena o mala suerte? ¡Tú eliges!

Esta semana quiero empezar mi post con una historia que sirve para reflexionar sobre la buena o mala suerte… Te invito a acompañarme:

suerte

“Cuentan que hace muchos años, en una pobre aldea china vivía un labrador con su hijo. Su único bien material, aparte de la tierra y de la pequeña casa de paja que habitaban, era un caballo que había heredado de su padre.

Un día, el caballo se escapó, dejando al hombre sin animal para labrar la tierra. Sus vecinos —que lo respetaban mucho por su honestidad y diligencia— acudieron a su casa para decirle cuánto lamentaban lo ocurrido. Él les agradeció la visita, pero preguntó:

-¿Cómo podéis saber que lo que ocurrió ha sido una desgracia en mi vida?

Ante estas palabras alguien comentó en voz baja con un amigo:

-No quiere aceptar la realidad, dejemos que piense lo que quiera, con tal que no se entristezca por lo ocurrido.

Los vecinos se marcharon, fingiendo estar de acuerdo con lo que habían escuchado.

Una semana después, el caballo regresó al establo, pero no iba solo: cabalgaba con una hermosa yegua como compañía. Al enterarse, los habitantes de la aldea se pusieron muy contentos porque sólo ahora entendían la respuesta que el hombre les había dado. Volvieron a casa del labrador para felicitarlo por su suerte.

-Antes tenías sólo un caballo, y ahora tienes dos. ¡Enhorabuena!—dijeron.

-Muchas gracias por la visita y por vuestra solidaridad —respondió el labrador- Pero, ¿cómo podéis saber que lo que ocurrió es una bendición en mi vida?

Desconcertados, y pensando que el hombre se estaba volviendo loco, los vecinos se marcharon, comentando por el camino:

-¿Será posible que este hombre no entienda que Dios le ha enviado un regalo?

Pasado un mes, el hijo del labrador decidió domesticar a la yegua. Pero el animal saltó de una manera inesperada, y el muchacho tuvo una mala caída rompiéndose una pierna.

Los vecinos acudieron de nuevo a la casa del labrador, llevando obsequios para el joven herido. El alcalde de la aldea, solemnemente, presentó sus condolencias al padre diciendo que todos estaban muy tristes por lo que había sucedido. El hombre agradeció la visita y el cariño de todos. Y preguntó:

-¿Cómo podéis vosotros saber si lo ocurrido ha sido una desgracia en mi vida?

Esta frase dejó a todos estupefactos, pues nadie puede tener la menor duda de que un accidente con un hijo es una verdadera tragedia.

Al salir de la casa del labrador, comentaban entre sí:

-Realmente se ha vuelto loco; su único hijo se puede quedar cojo para siempre y aún tiene dudas de que lo ocurrido es una desgracia.

Transcurrieron algunos meses y el Japón declaró la guerra a China. Los emisarios del emperador recorrieron todo el país en busca de jóvenes saludables para ser enviados al frente de batalla. Al llegar a la aldea, reclutaron a todos los jóvenes excepto al hijo del labrador que estaba con la pierna rota. Ninguno de los muchachos retornó vivo. El hijo se recuperó, los dos animales dieron crías que fueron vendidas y rindieron un buen dinero. El labrador pasó a visitar a sus vecinos para consolarlos y ayudarlos ya que se habían mostrado solidarios con él en todos los momentos. Siempre que alguno de ellos se quejaba el labrador decía:

-¿Cómo sabes si esto es una desgracia?

Si alguien se alegraba mucho, él preguntaba:

-¿Cómo sabes si eso es una bendición?

Y los hombres de aquella aldea entendieron que, más allá de las apariencias, la vida tiene otros significados”.

Hoy he querido comenzar mi post con esta historia porque quiero haceros una pregunta:

-¿Cómo reaccionas ante las cosas que te suceden? ¿De forma impetuosa? ¿Las juzgas sin más…?

La mayoría de las veces somos como los habitantes de esta aldea y nos olvidamos de reflexionar ante los acontecimientos que cada día transcurren en nuestras vidas. Y, en general, tachamos algo de bueno o malo porque no nos planteamos mirar más allá, analizar el fondo de lo que realmente nos ha pasado.

Desde luego que hay situaciones en nuestra vida a las que no podemos dar la vuelta: la pérdida de un familiar, una enfermedad grave,… No pretendo haceros ver la vida de color de rosa, ¡por supuesto que no! Pero me gustaría que a partir de ahora nos parásemos a pensar si en realidad todo es tan blanco o tan negro como lo vemos. ¿De verdad que ese amigo tuyo tiene tanta suerte? ¿Crees que a ti todo te ha salido mal y que a los demás todo les ha resultado fácil? Cuando te asalten estos pensamientos: ¡Párate! ¡Reflexiona!

Tal vez ese despido del trabajo en el que has pasado los últimos años ha sido el detonante para romper una situación que no te gustaba, para acabar con un trabajo que no te reportaba más que disgustos, … ¿y si ha sido el empujón para plantearte un nuevo camino? ¿y si ha sido la oportunidad que buscabas? Tendrás que ponerte a trabajar duro, pero puede ser el detonante para comenzar una nueva vida…

¿Recuerdas cuando terminó esa primera relación? ¿Cuándo creías que no podrías soportar esa ruptura? Tal vez, ahora, si lo miras con perspectiva te has dado cuenta que esa circunstancia te permitió conocer a tu actual pareja e iniciar una vida y una familia de la que te sientes orgulloso.

¿Y cuándo te quedaste sin plaza en esa Universidad? ¡Lloraste, te enfadaste, clamabas por tu mala suerte…! Quizás no serías el fantástico profesional que eres ahora si hubieras estudiado eso que tanto deseabas y no te hubieras visto obligado a desviar tu camino inicial…

Incluso esa enfermedad que conseguiste superar. Esa lucha te ha hecho más fuerte y te ha dado unos nuevos ojos con los que mirar la vida, te ha hecho mucho más agradecido a todo lo que te rodea…¿a qué ahora disfrutas mucho más cada amanecer?

¿Mala suerte? ¿Buena suerte? Tú eliges cómo caminar por la vida… ¿Cuál es tu decisión?

Esta entrada tiene 6 Comentarios

  1. Eva Mª García Robles says:

    Gracías Luis! La primera vez que te escuché en la UFV, recuerdo que me hiciste reflexionar mucho sobre este tema. Siempre he sido una persona muy positiva,y es cierto que en esta vida tu eliges con que actitud te tomas las cosas y la energia que te das a ti mismo y que transmites a los demás.

    • Luis Galindo
      Luis Galindo says:

      Muchas gracias Eva, tienes toda la razón la actitud con la que nos enfrentamos a las cosas marca la diferencia. ¡Un abrazo fuerte!

  2. Bea says:

    Gracias Luis!!! Cuanta razón!!! Gracias por ser como eres y saber llegar a la razón y al alma , eres único.

  3. Washington says:

    Estimado Luis, muchas gracias por esta importante historia y su excelente reflexión.
    Aprovecho para consultarle:
    Cómo sabemos que no estamos asumiendo una posición de comodidad, al
    interpretar lo que nos sucede como lo hace el labrador?
    Agradezco su atención!

  4. Maribel says:

    Hay circunstancias y sucesos que ocurren sobre las que no tenemos ninguna clase de control y muy poco podemos hacer ante ellos. Con una excepción , en nuestra mano está el elegir la actitud con la que afrontamos las cosas. Eso no nos lo arrebata nadie .
    También me gustaría compartir esta reflexión : “Coraje para cambiar las cosas que podemos cambiar , aceptar las cosas que no podemos cambiar e inteligencia para distinguir una situación de la otra “. Feliz veraneo a todos.

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