morguefile.com

morguefile.com

Acaba agosto y empezamos a planear el nuevo curso. Hayamos o no disfrutado de vacaciones, para la mayoría septiembre es sinónimo de retos, objetivos, metas, propósitos… Esta semana, me gustaría que el post sirviera para que todos nos preparemos para afrontar con éxito el nuevo curso. ¿Os animáis?

  1. Estoy seguro que muchos habéis recargado las pilas este verano. Os pregunto ¿Cómo vais a canalizar, dónde vais a emplear toda esa energía? Es fundamental dosificarla, para que nos dure hasta el próximo descanso; recargarla a menudo (con un fin de semana o una reunión entre amigos) y enfocarla en algo que de verdad queremos. Y esto nos lleva al otro paso…
  2. ¿Qué meta queréis alcanzar? En vuestra nueva agenda, en vuestro folio en blanco para comenzar el nuevo curso qué habéis primado, cuál es vuestro objetivo por el que vais a trabajar este año. ¡Puede ser uno o muchos! ¡Puede ser personal y/o profesional! Ahora que estáis llenos a rebosar de energía ¡seguro que os lanzáis a objetivos ambiciosos!, pero ser realistas. Como siempre digo, deben ser metas ambiciosas y alcanzables para evitar quedarnos a mitad de camino. Paso a paso, sin pararse, con constancia…
  3. Y ahora pensemos…si nos hemos sentido a gusto durante el descanso ¿qué podemos incorporar a nuestra rutina diaria de ese periodo? Paseos al aire libre, el contacto con los amigos, un rato para la lectura… ¡seguro que hay un montón de cosas que no tenemos por qué dejar de hacer aunque no las podamos hacer tan a menudo! Y seguro que nos sentiremos mejor si conseguimos un pequeño espacio de tiempo del día para ellas… ¿a que sí?
  4. Cuando escribo este post aún quedan unos días de agosto por eso me atrevo a recomendaros que vayáis adaptando vuestro cuerpo y vuestra mente a los horarios de trabajo y a ciertas rutinas. Los que tenemos la suerte de poder realizar una incorporación progresiva notamos menos el cambio… Pero todos podéis ir cambiando horarios, rutinas, y poniendo cuerpo y mente en ‘off’ tras el descanso veraniego. ¡Seguro que la inmersión es más suave!
  5. Y por último, sólo me queda deciros que sigáis disfrutando. Porque no se trata de ser felices sólo en vacaciones o durante los fines de semana. Se trata de disfrutar cada día, cada minuto, cada segundo, de lunes a lunes…con ese trabajo que se nos hace cuesta arriba, pero que al final ¡logramos sacar adelante!, con ese cliente que se nos resiste, con esos madrugones o con las prisas de llevar a los niños al colegio. En definitiva, ¿qué tal si afrontamos septiembre, si empezamos el nuevo curso cambiando nuestra actitud ante las dificultades? ¡Haced la prueba…estoy casi seguro de que os irá mejor!

Para acabar este post quiero recordar con todos vosotros la mezcla de sentimientos que septiembre tenía en nosotros cuando éramos niños. ¿Os acordáis? Los nervios de volver a ver al profesor, la alegría de reencontrarse con los amigos, el placer de los libros y libretas nuevas, los bolígrafos, los lápices de colores…, la incertidumbre… ¿Qué tal si nos acordamos de esa etapa y comenzamos a amar septiembre?