felicidad (2)¿Eres de los que basas tu felicidad en tu entorno? ¿Sólo eres feliz cuando los demás te lo permiten? ¿De quién depende tu felicidad? ¡Pues de eso es de lo que quiero hablaros en el post de esta semana. Porque detecto que hay personas a las que una fuerte dependencia hacia los demás les impide disfrutar y alcanzar su verdadera felicidad, personas que dependen de cómo sea su relación con el resto para sentirse felices.

Es evidente que vivimos en sociedad y que preocuparnos por el bienestar y por la felicidad de los que nos rodean es indispensable y muy recomendable, pero eso no significa que nuestro día dependa de cómo nos ha saludado hoy el jefe, de la cara con la que nos ha mirado el compañero de oficina o de si mi hijo se ha despedido bien al irse al colegio. Debemos velar por la felicidad de los demás, pero no podemos pretender tenerlo todo controlado, no podemos dejar en manos de otros nuestra felicidad. Porque sería como dejar en manos de otros nuestra propia vida.

Para explicároslo mejor os quiero poner un par de ejemplos:

“Te levantas por la mañana de buen humor, desayunas en familia, te despides de ellos con un beso y te vas a trabajar. ¡Hasta aquí todo sigue su curso! Has hablado de lo que esperáis de la jornada y puede decirse que te sientes feliz… Llegas al trabajo y un compañero con el que te llevas regular esquiva tu mirada cuando entras y se pone a hablar con otro. ¡Un montón de pensamientos se juntan en tu cabeza! ¿Estarán hablando de mí? ¿Me estarán criticando? ¿Estarán hablando mal del informe que presenté ayer? Esos pensamientos, esa mirada esquiva va a determinar toda tu jornada laboral… ¡y lo que es peor! Arrastrarás esa actitud hasta tu casa y se la trasladarás a tu familia porque no puedes quitarte de la cabeza la situación que has vivido en la oficina”

“Te levantas feliz porque has podido acabar todas tus tareas y llegas a clase a la Universidad…todos tus amigos están quejosos, se lamentan de la época de exámenes que se avecina. Critican a ese profesor que a ti te gusta tanto. Apenas hablan… Ya no estás feliz. Tu día se ha estropeado y ni siquiera recuerdas que has progresado un montón en tus estudios”.

¿A qué alguna vez os ha pasado algo similar? ¡Seguro! El impacto de los demás es inevitable. Lo importante es ser consciente e intentar que nuestros sentimientos prevalezcan. Lo que pretendo trasladaros en este post es que seáis conscientes de que vuestra felicidad está dentro de vosotros y que no pretendáis buscarla en función de los demás, en función de la relación que mantenéis con el resto. Es evidente que las emociones se contagian, pero seamos lo suficientemente inteligentes para gestionarlas de tal forma que jueguen a nuestro favor. Es importante poner en cuestión desde que lugar están “hablando y sintiendo” los demás (si eso les impulsa o les limita) y cuidar, mantenernos o contagiarnos de aquellos sentimientos que nos impulsen a ser la mejor versión de nosotros mismos y nos generan momentos de felicidad.

Y para conseguir esto, me gustaría daros unas mínimas recomendaciones:

-Piensa en positivo (siempre).

-No ocultes tus sentimientos (si estás feliz, dilo…compártelo con los demás).

-Céntrate en cosas que te aportan bienestar.

Y…¡sobre todo! Ten muy claro que….

-Tú conduces tu vida, tú eres el piloto…¡toma el control de tu vida y, por supuesto, de tu felicidad!