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¿De verdad quieres cambiar?

¿Cuántas veces sueñas con cambiar? ¿En cuántas ocasiones te has lamentado por no estar preparado para ese puesto de trabajo al que aspiras? ¿Cuántas has deseado estar más en forma, estar más presente en la vida familiar, aprender un nuevo idioma o tratar de manera más cariñosa a tus padres, a tus hijos o a tus amigos…? ¿De verdad quieres cambiar? ¡Pues empieza a cambiar lo que haces! Y empieza ya… el cambio que realices hoy, ya se notará mañana.

cambiar

El peor enemigo del progreso –no sólo personal, también del social- es el inmovilismo, el quedarse parado, esperando a que pase algo que lo cambie todo, esperando ese milagro que casi nunca llega, esa chispa que nos diga por dónde debemos ir o qué debemos hacer. La inactividad, la pasividad no nos conduce a nada.

El primer paso para realizar un cambio en la vida es preguntarse y responderse con sinceridad: ¿Qué queremos cambiar?

Unos querrán modificar sus hábitos de comida, otros su forma de afrontar el trabajo o los estudios, otros desearán un cambio en su rutina familiar y también los habrá que sueñen con poder correr ese maratón el próximo año… Cada uno tenemos nuestros sueños y es muy lícito ir a por ellos. No sólo es lícito ¡es muy positivo movilizarse para conseguirlos! Y eso es lo que hoy os propongo. Cuando tengáis claro cuál es el cambio que queréis en vuestra vida hay que buscar qué hábitos debemos modificar y qué medidas debemos emprender para ello. No es necesario que si quieres correr un maratón y no has salido en tu vida a correr te lances a hacer una carrera de una hora. ¡Mirad, la mayoría de los abandonos en los procesos de cambio se dan porque queremos hacer en un día lo que no hemos hecho en años! El ejemplo del gimnasio o de correr es muy gráfico para comprenderlo, pero igual se puede dar en las rutinas familiares: Si nunca jugamos con nuestros hijos y nos pasamos la tarde entera jugando lo más probable es que al día siguiente no nos queden ganas de volver a estar toda la tarde jugando, o en los propósitos a la hora de aprender ese idioma que necesitamos para el trabajo.

Poco a poco. Esa es la consigna. Es el momento de aplicar el método Kaizen ¿recordáis ese post? Un pequeño paso que nos empuje a dar el segundo, y después el tercero… hasta que volvamos la vista atrás y nos demos cuenta de todo lo que hemos avanzado. Y, sin casi darnos cuenta, habremos conseguido ese cambio que tanto ansiábamos. ¿Y sabéis una cosa? Con ese cambio contribuiremos también a mejorar nuestro entorno, a cambiar un poquitín el mundo.

Para finalizar os dejo con un cuento “Cambiar yo para que cambie el mundo” que aparece en el libro ‘El canto del pájaro’ de Anthony de Mello

“El sufí Bayazid dice acerca de sí mismo: De joven yo era un revolucionario y mi oración consistía en decir a Dios: ‘Señor, dame fuerzas para cambiar el mundo‘.

A medida que fui haciéndome adulto y caí en la cuenta de que me había pasado media vida sin haber logrado cambiar a una sola alma, transformé mi oración y comencé a decir: ‘Señor, dame la gracia de transformar a cuantos entran en contacto conmigo. Aunque sólo sea a mi familia y a mis amigos. Con eso me doy por satisfecho‘.

Ahora, que soy un viejo y tengo los días contados, he empezado a comprender lo estúpido que yo he sido. Mi única oración es la siguiente: ‘Señor, dame la gracia de cambiarme a mí mismo’.

Si yo hubiera orado de este modo desde el principio, no habría malgastado mi vida”.

Y tú, ¿de verdad quieres cambiar? ¡Pues empieza hoy y si quieres comparte conmigo tus progresos!

Esta entrada tiene 2 Comentarios

  1. Ricardo says:

    Cada vez que leo tus post consigues activar esa parte de mi que consigue ponerme en marcha.

    No dudo ni por un momento que te has cambiado a ti mismo pues desprendes toda la fuerza para cambiar a quien te rodea, lee o escucha. Enhorabuena.

    • Luis Galindo
      Luis Galindo says:

      Muchísimas gracias Ricardo, me encanta que consiga hacer ese click que a veces nos hace falta para ponernos en marcha. Un abrazo..

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