“No malgastes tu tiempo, pues de esta materia está hecha la vida”. Benjamin Franklin

tiempoHoy me gustaría hablar del tiempo, ese bien tan escaso y que tiene un ritmo distinto para cada uno, incluso un ritmo diferente para una misma persona en función de la actividad que realice. Quiero invitarte a no malgastarlo. ¡No! No pretendo que te conviertas en un ser hiperocupado, al contrario, me gustaría ser capaz de ofrecerte unas pautas que te ayuden a gestionar bien el tiempo, tu tiempo…es decir, tu vida.
Y la primera pauta, fundamental, es que centres tu atención en una única cosa: si toca descansar enfócate en el descanso y no te distraigas contestando un mensaje en el móvil o mirando los últimos indicadores bursátiles… Si es el momento de trabajar, emplea tus cinco sentidos en la tarea que estás desarrollando. ¡No importa que seas controlador aéreo, cocinero, médico o auxiliar administrativo! Lo que importa es que estés plenamente atento a lo que estás haciendo. Por tanto, mi primera recomendación:

-¡Ser consciente del momento que estamos viviendo!

Para alcanzar este estado de concentración en cada tarea, me parece básica la organización. Muchos de nosotros, la mayoría, no tenemos una única acción que realizar a lo largo del día. Por eso, creo que nos puede ayudar organizar las tareas a realizar en bloques en función de nuestro propio ritmo vital. Así, podemos aprovechar nuestros momentos de mayor energía para realizar tareas que requieran más concentración y dejar para cuando estemos más cansados las labores más sencillas. Y siempre, te aconsejo que realices descansos durante la jornada. La segunda recomendación sería, por lo tanto:

-Organizar tus tareas en bloques.

Y no me refiero solo al trabajo. También hay que incluir en un bloque las tareas vinculadas al ocio. Pasar un rato con los amigos, con la familia, hacer deporte, cocinar, bailar, tomar un café… ¡Estas actividades también requieren de tu plena consciencia! ¡Sí! ¡También se merecen tus cinco sentidos!
Como tercera recomendación, creo que es importante fijarte metas y tenerlas muy claras. No pretendas llegar a todo porque entonces entrarías en una espiral negativa de insatisfacción. Como siempre digo, creo que hay que marcarse objetivos ambiciosos, pero alcanzables. Y es que cuando pretendemos abarcar demasiado podemos vernos desbordados y descuidar aspectos de nuestra vida que son importantes y que también necesitan que les dediquemos tiempo. Creo que todos hemos tenido alguna vez esa sensación de “no llegar”… Pues no dejes que ninguna tarea te sobrepase, lo importante siempre es poder disfrutar de cada una de nuestras experiencias vitales. Porque cuando disfrutes… ¡fluirás! Y entonces, verás como el tiempo pasará a un segundo plano.

Y tú… ¿cómo organizas tu tiempo?