“El barco está más seguro en el Puerto, pero no fue para eso para lo que se construyeron los barcos”

Esta semana he tenido el placer de rodearme de emprendedores, de personas a las que les brillan los ojos, de personas con ilusión. He tenido la suerte de impartir la conferencia inaugural en el evento del Día de la Persona Emprendedora de Andalucía, en Málaga. Y en este post me gustaría animaros a adoptar la actitud emprendedora ante la vida. ¡Sí! porque emprender es una actitud ante la vida. No se trata sólo de nuestra faceta laboral sino de una forma de vivir la vida. Emprender es hacer cosas para que ocurran cosas nuevas, es atreverse, es salir de la zona de confort, de ese lugar en el que estamos cómodos pero aburridos y sin pasión.

Público en la conferencia inaugural de Andalucía Emprende 2015

Público en la conferencia inaugural de Andalucía Emprende 2015

Como siempre, me gusta que mis palabras os sirvan para reflexionar y, por eso, quiero haceros una pregunta:

-¿Cómo queréis vivir vuestra vida?

Porque se trata de eso. De vuestra vida. De decidir si queréis adoptar una actitud de hacer cosas nuevas o si preferís conformaros con la rutina, incluso, con arrastrar una vida sin pasión. Si decidís dejaros la piel en todo lo que hagáis o si optáis por llegar a casa hastiados y aburridos. Si asumís el riesgo de salir a alta mar o si os tienta el riesgo de no arriesgaros y os quedáis amarrados a Puerto.

Y no me valen excusas. ¡No! No me contéis que… “en mi familia somos así”, “no puedo…”, “es que…”, “pero…” Eso no son más que trabas que nos ponemos por miedo, cortapisas que nos marcamos y que nos impiden vivir al 100% nuestra vida. Pero en este post me gustaría recordaros que todos ¡tenemos el poder de cambiar nuestra vida, ahora! Porque somos nosotros los que decidimos si nos quedamos en el Puerto o nos lanzamos a alta mar. ¡Y no pasa nada si nos equivocamos! Tropezar no es un drama, volver a empezar es de valientes, equivocarse es normal… Lo verdaderamente importante es poner el alma en todo lo que hacemos, dejarnos la piel en cada faceta de nuestra vida y aprovechar cada día como si fuera el último.  Porque de lo único que nos podemos arrepentir en un futuro es de no habernos arriesgado por ser mejores.

Y para que comencéis a entrenar la persona que queréis llegar a ser os sugiero un ejercicio:

-Reflexiona y anota tres objetivos (profesionales, familiares, académicos, personales…) que te gustaría conseguir la próxima semana y que te ayuden a ilusionarte.

-Compártelos con tu entorno más próximo.

Acostumbraros a repetir este ejercicio cada semana hasta que se convierta en un hábito. De esta forma, estaréis trabajando para que ocurran cosas nuevas en vuestra vida al tiempo que alimentaréis vuestra ilusión.

Y vosotros… ¿Os animáis ser la mejor versión de vosotros mismos?