the-wonders-of-mak-815283_1280“Cada segundo que vivimos es un momento nuevo y único del universo, un momento que jamás volverá… Y ¿qué es lo que enseñamos a nuestros hijos? Pues, les enseñamos que dos y dos son cuatro, que París es la capital de Francia.

¿Cuándo les enseñaremos, además, lo que son? A cada uno de ellos deberíamos decirle: ¿Sabes lo que eres? Eres una maravilla. Eres único. Nunca antes ha habido ningún otro niño como tú. Con tus piernas, con tus brazos, con la habilidad de tus dedos, con tu manera de moverte.

Quizá llegues a ser un Shakespeare, un Miguel Ángel, un Beethoven. Tienes todas las capacidades. Sí, eres una maravilla. Y cuando crezcas, ¿serás capaz de hacer daño a otro que sea, como tú, una maravilla?”

Esta maravillosa introducción de hoy son unas hermosas palabras que dijo en su día Pau Casals y que me han venido a la cabeza precisamente esta semana en la que nos hemos visto sacudidos, de nuevo, por el terror. ¡Cuánta falta nos hace SER! A todos. Recuperar nuestra esencia: no a lo que hemos llegado, no a lo que nos dedicamos, no si somos más guapos, más feos, más gordos o flacos, si somos más ricos o más pobres ¡No, no se trata de eso! Debemos dejar un poco de lado lo que tenemos, lo físico, lo material… para centrarnos en lo que somos como personas. Porque todos somos únicos. Y quizás, si nos damos cuenta de esto, veremos que los demás también son únicos. Es único el vecino con el que te cruzas en la escalera, es única la doctora que te atiende, la conductora del autobús o el cocinero del bar donde comes cada día. Y merecen tu reconocimiento y tu respeto.

Y si aprendemos a respetarnos a nosotros mismos como seres únicos, tal vez aprendamos también a respetar al prójimo en su particularidad, en su originalidad… ¡porque los demás también son únicos! Y quizás, así, dejemos de hacer daño a los que nos rodean, de sembrar el terror y de acabar con personas maravillosas, únicas…… como ha ocurrido en Bruselas.

Con el post de esta semana, además de lamentar el terrible suceso de Bruselas y todos los actos terroristas, quiero invitaros a que colaboréis en hacer de este mundo, del lugar en el que os ha tocado vivir, un lugar mucho mejor. Por eso, os insto a que reconozcáis siempre que tengáis oportunidad a los que os rodean, a que digáis más frecuentemente lo maravillosos que son, que cada uno de nosotros somos uno entre 7.400.000.000 de personas y eso tiene un valor incalculable……. A vuestros hijos, A vuestros amigos, A vuestras parejas, A vuestros jefes, A vuestros empleados…¡hasta que lo oigan tanto que se lo crean! Porque todos somos seres únicos y maravillosos. ¡Y hay que decirlo!