social-rsssocial-fbsocial-twittersocial-linkedinsocial-youtube pint

Blog

Insiste, persiste y ¡nunca desistas!

¿Tienes un sueño? ¡Insiste! ¿Te has marcado una meta? ¡Persiste! ¿Te cuesta alcanzarla? ¡No desistas!

Esta semana quiero hablar de sueños, de pasión, de metas, de objetivos y de la tentación de abandonar que nos invade en ocasiones. Porque a todos nos pasa que a veces tenemos ganas de arrojar la toalla porque creemos que estamos perdiendo el tiempo, que los pasos que hemos dado no nos han conducido hacia dónde queremos…¿Verdad?

persiste

Pero yo os quiero decir que ¡insistir vale pena! ¡os lo aseguro!

Y, como siempre, voy a ilustrar este post con una historia, la del gusano enamorado de la flor…¿la conocéis?

“Dicen que había una vez un gusano que se había enamorado de una flor.

Era por supuesto, un amor imposible, pero el animalito no quería seducirla ni hacerla su pareja. Ni siquiera quería hablarle de amor. Él solamente soñaba con llegar hasta ella, y darle un beso. Un solo beso.

Cada día, y cada tarde, el gusano miraba a su amada, cada vez más alta, cada vez más lejos. Cada noche soñaba que, finalmente, llegaba a ella y la besaba.

Un día, el animalito decidió que no podía seguir soñando cada noche con la flor y no hacer nada para cumplir su sueño. Así que, valientemente, avisó a sus amigos, los escarabajos, las hormigas y las lombrices, que treparía por el tallo para besar a la flor.

Todos coincidieron en que estaba loco, y la mayoría intentó disuadirlo, pero no hizo caso. El gusano llegó arrastrándose hasta la base del tallo y comenzó la escalada.

Trepó toda la mañana y toda la tarde, pero cuando el sol se ocultó, sus músculos estaban exhaustos.

– “Pasaré la noche agarrado del tallo, y mañana seguiré subiendo. Estoy más cerca que ayer”, pensó, aunque sólo había avanzado diez centímetros y la flor estaba a más de un metro y medio de altura.

Sin embargo, lo peor fue que, mientras el gusano dormía, su cuerpo viscoso y húmedo resbaló por el tallo, y por la mañana el gusano amaneció donde había comenzado un día antes.

Miró hacia arriba y pensó que debía redoblar los esfuerzos durante el día y aferrarse mejor durante la noche. De nada sirvieron las buenas intenciones. Cada día, el gusano trepaba, y cada noche, resbalaba otra vez hasta la tierra, el suelo…el piso. Sin embargo, seguía soñando con un beso deseado.

Sus amigos le pidieron que renunciara a su sueño, o que soñara otra cosa, pero el gusano sostuvo, con razón, que no podía cambiar lo que soñaba cuando dormía, y que si renunciaba a sus sueños, dejaría de ser quien era.

Todo siguió igual durante días, hasta que una noche sintió un profundo sueño… en el que el gusano soñó tan intensamente con su flor, que sus sueños se transformaron en alas… y por la mañana el gusano despertó siendo una mariposa, desplegó las alas, voló a la flor… y la besó”.

¿No es una historia magnífica sobre lo que conseguimos cuando no abandonamos nuestros sueños? ¡Por difíciles que sean o por complicado que nos parezca!

Veréis todos los grandes logros empezaron con un sueño, con una meta… y si no hubiera habido un trabajo detrás, si los artífices de los grandes descubrimientos hubieran abandonado a la primera complicación…, ¿os imagináis que hubiera pasado?

Cuando nos marcamos una meta o un objetivo debemos ser ambiciosos, pero como siempre digo ¡las metas deben ser alcanzables! Y, como ya os expliqué en otro post, es conveniente que fijemos pequeños objetivos que nos ayuden a seguir avanzando, pequeñas metas que, al cumplirlas, nos den fuerza para alcanzar el objetivo final.

Pero, sobre todo, tenemos que creer en nosotros mismos y estar más que convencidos de que los que nos hemos propuesto ¡es posible!

Mientras escribía este post escuchaba en la radio la noticia de la muerte del físico Stephen Hawking. Este gran científico es un ejemplo de que es posible alcanzar las metas que nos marcamos con persistencia, constancia y trabajo. ¿Quién le iba a decir que llegaría a cumplir los 76 años? ¿Y que se convertiría en un genio de la astrofísica cuando a los 21 años le detectaron la enfermedad degenerativa (ELA)?

Mirad, cuando tengáis un sueño, cuando os tracéis un objetivo o una meta ¡id a por él! No importa si os dicen que es imposible o muy difícil… Si estáis convencidos de que existe la posibilidad de cumplirlo ¡trabajad hasta conseguirlo! Porque sólo así se consiguen las cosas importantes en la vida de cada uno. Superando obstáculos, venciendo temores y con trabajo y pasión.

Y tú, ¿tienes un sueño? ¡Insiste, persiste y nunca, nunca desistas! ¡Ve a por él!

Esta entrada tiene 0 Comentarios

Deja tu comentario