Recientemente leía un trabajo que hablaba sobre la vitalidad y el aprendizaje como aspectos que van a contribuir al crecimiento profesional de los empleados de una empresa. Además, en palabras de la Profesora Gretchen Spreitzer, “La combinación entre vitalidad y oportunidades de aprendizaje lleva a los empleados a generar buenos resultados y encontrar maneras de crecer” La autora, profesora de la Universidad de Michigan en la escuela de negocios Ross Bussiness School defendía la necesidad de crear culturas organizacionales que fomenten la vitalidad de los empleados y el aprendizaje. Esto se traducía en mayores niveles de energía en el trabajo y una mayor búsqueda de soluciones que generan mejores resultados para la empresa y para el empleado. ¡Una alineación entre ambas necesidades!

En el artículo, investigadores y gestores plantean cuatro medidas que pueden desarrollar los directivos para  crear mayor vitalidad y que los empleados estén más motivados e ilusionados por ir a trabajar, entre ellos enumeran:

  • Más que decir cómo se hacen las cosas, estimula que los empleados tomen sus propios caminos para llegar al resultado, esto mejora su autonomía y ofrece oportunidades de aprender.
  • Comparte la información, las personas contribuyen con mayor eficacia cuando saben cómo su trabajo encaja con la misión y la estrategia de la organización.
  • Maximiza las buenas formas, valora las aportaciones o plantea cambios constructivamente. Crear ejemplo es clave para trasmitir valores.
  • Reduce la incertidumbre ofreciendo información de cómo se ha hecho y que se puede mejorar sobre el grado de cumplimiento con objetivos personales y profesionales, cuanto más inmediato a la actividad realizada mucho más útil.