top2014-11En este post, ya en fechas navideñas, quiero hablar de propósitos. Y para eso, comenzaré hablando de soñar y de desear. ¡De vuestros sueños y deseos! Hace escasos días me contabais a través de las Redes Sociales cuál sería vuestro sueño preferido, ese que elegiríais si uno pudiese escoger lo que sueña antes de irse a dormir y qué deseo os gustaría que se cumpliera. Aquí os dejo alguna de las respuestas:

—“Yo no soñaría por mí…lo tengo todo, yo soñaría con un mundo donde no haya tanta miseria…”

–“Soñaría por un mundo justo donde los animales fueran respetados donde lo hombres no mataran a su mujer, donde a los violadores los desaparecía del mapa…”

—“Sólo soñaría con vivir”

—“Con la felicidad de los míos”

— “Deseo algo tan fácil y tan difícil como que mi hijo sepa ser feliz, independiente y que aprenda a ser resolutivo y a encontrar su camino…Con 19 años quizás sea mucho pedir??? Lo sé… Entonces mejor paciencia, amor y valentía para poder ayudarle a conseguirlo….

— “Que mi familia siga unida y feliz. Eso implica todos mis tíos, primos, hijos de primos… Todos unidos”

— “Volver a empezar cada día!! Sin miedo al futuro queda mucho para sorprenderse en cada momento! Que no perdamos ninguna oportunidad!

— “Recuperar a los seres queridos que ya se han marchado”

Son sólo algunos de vuestros sueños, de vuestros deseos y hoy quiero animaros a que los hagáis realidad. Porque los sueños, los deseos son el punto de partida, el objetivo, la ilusión, la energía que nos mueve a actuar. Pero no nos olvidemos de eso ¡de actuar!

Si queremos un mundo mejor… ¿Por qué no empezamos a mejorar nuestro entorno cercano? A regalar esa sonrisa al vecino que vive solo, a ayudar a esa pareja que no de abasto con sus tres hijos, ¿por qué no visitamos más a menudo a nuestros mayores y les dedicamos un ratito de nuestro ajetreado día? ¿Por qué no acudimos a ese centro social del barrio y colaboramos en hacer la Navidad más llevadera a las personas que están solas, que no tienen recursos o que están enfermos?

Si soñamos con una familia unida… ¿Por qué no llamamos a ese pariente que hace tanto tiempo que no vemos? ¿A esa persona con la que hemos compartido tanto y ahora hemos perdido el contacto? ¿Qué tal si dejamos a un lado las rencillas e intentamos ser un poquito más tolerantes?

Si soñamos ‘simplemente’ con vivir… ¿A qué esperamos para hacerlo? ¡Cada segundo, cada minuto, disfrutando de lo más pequeño, de la sonrisa de nuestros hijos, de la mano de nuestros ancianos padres, de ese guiso tan sabroso, del nuevo día, del sol, de la nieve, de la lluvia…!!!

Si echamos de menos a seres queridos que ya no están compartamos nuestros recuerdos con los que también les querían para que sigan siempre presentes entre nosotros.

Porque cada uno tenemos un sueño, un deseo… Y yo quiero animaros a hacerlos realidad este nuevo año. Y para eso os pido esfuerzo, trabajo y constancia.

¿Aceptas el reto? ¿Te animas a poner de tu parte para cumplir tu sueño?