Sé tú mismo. Esta semana en mi post quiero que reflexionemos acerca de la toma de decisiones, de en manos de quién dejamos las decisiones sobre nuestra vida y de si somos capaces de hacer lo que nuestro corazón nos dicta.

Para comenzar, como cada semana, comparto un pequeño cuento extraído del prólogo del libro ‘La encuadernadora de libros prohibidos’, de Belinda Starling:

“Cuenta la leyenda que San Bartolomé, patrono de los encuadernadores, ofrece a cada alma, poco antes de nacer, dos libros.

El primero está protegido por unas cubiertas de cuero marroquí, con filigranas de oro y papel de Holanda; el otro se presenta en piel de cabra, sin siquiera curtir, tampoco un solo grabado. Tras haber elegido uno, el alma se encarna en el mundo de los vivos, donde al fin podrá abrirlo.

Quienes eligieron el tomo de hermoso aspecto, descubrirán que ya existe un texto en su interior, una novela donde se revelan todos los pasos que se darán en esta vida, un inventario de acciones que deberá de seguirse al pie de la letra hasta el fin de nuestros días. Cuando la muerte venga a visitarnos, la encuadernación del libro estará deteriorada de tanto uso, las páginas se habrán soltado y las letras apenas serán visibles.

Quienes optaron por el segundo volumen, encontrarán un sinfín de páginas en blanco que deberán de ir rellenando con las decisiones que tomen libremente, eligiendo en cada momento hacia donde encaminar sus existencias, haciéndose desde el primer instante dueños de sus propias vidas. A medida que las páginas vayan siendo escritas, el libro irá adquiriendo, casi por arte de magia, un aspecto más lustroso, las cubiertas parecerán haber sido encuadernadas en los mejores talleres del mundo y las filigranas despertarán la admiración de los grandes grabadores de la historia. Al final, cuando el cuerpo suelte su último aliento, el tomo será tan hermoso y contendrá tales proezas que pasará a formar parte de la gran Biblioteca del Conocimiento Humano”.

Se trata de una leyenda preciosa, ¿verdad? Y que nos puede ayudar mucho en este post en el que os invito a ser vosotros los que cojáis el timón de vuestras vidas, a crear la vida que queréis vivir.

En ocasiones, las opiniones de los demás nos importan demasiado. ¡Y sí! Por supuesto que en el momento de tomar una decisión importante acerca de nuestra vida es interesante que recabemos la opinión de esas personas que son tan importantes para nosotros, que comparten con nosotros la vida. Pero hemos de diferenciar claramente, qué decisiones hemos de tomar en compañía porque también afectan la vida de los que nos rodean y qué decisiones son propias, en qué momento la última palabra ha de ser la nuestra, en qué momento tenemos que coger el lápiz para escribir el libro de nuestra vida. En qué momento hemos de decirnos: ‘Sé tú mismo’.

Y para crear nuestra propia vida, lo primero que hemos de hacer es escucharnos. ¡Sí! Escucharnos y ser pacientes con nosotros mismos. A veces esto es lo más difícil. En ocasiones nos resulta más sencillo escuchar a los demás, aconsejar a otros, marcarles el camino… ¡pero qué complicado cuando se trata de escuchar al corazón y a la intuición, ¿verdad?

En segundo lugar, sé generoso. Ya sabéis que siempre que puedo os hablo de la importancia de la generosidad. Y, sobre todo, de ser generosos con el tiempo que dedicamos a los demás. De estar atento a sus necesidades y de desarrollar una actitud de servicio. ¡Pues en esta ocasión os quiero pedir que seáis generosos con vosotros mismos! Que os cuidéis, os miméis y os escuchéis.

Os invito a dedicaros cada día unos minutos. Un momento de reflexión, de escucha de uno mismo, de conocimiento. Y os propongo que os formuléis estas preguntas para ayudaros en esta reflexión:

-¿Qué me hace feliz?

-¿Qué estoy haciendo para conseguirlo?

-¿Cómo puedo acercarme hacia eso que me hace feliz?

-¿Qué o quién me impide hacerlo?

-¿Estoy satisfecho con mi vida?

-¿Soy capaz de cambiar aquello que me dificulta estar satisfecho?

Cuando tengáis las respuestas a estas preguntas, seguro que os es más sencillo ser vosotros mismos y tomar decisiones sobre vuestra vida, tomar las riendas en el día a día y no dejaros llevar por lo que los demás quieren que hagáis en la vida, de vivir como los demás piensan que debéis vivir.

Por último, para ser nosotros mismos necesitamos valor. Porque para escribir nuestra propia vida, es necesario tener coraje. Tener la valentía de escuchar nuestra voz interior y el valor de saber que podemos equivocarnos o acertar con la decisión. Y seremos nosotros los que habremos aprendido de este acierto o de esta equivocación, y los que saldremos fortalecidos tras haber tomado esa decisión. Así que ¡alejemos el miedo! Porque lo único que hará es hacer que tomemos el camino más fácil, pero no el que nos lleva a la meta que nos hará sentirnos satisfechos.

Esta semana sé que el reto que os propongo es complicado, pero estoy seguro que será muy gratificante.

¡Sé tú mismo! ¡Escribe tu propio guión! ¡Crea tu propia vida! ¿Te atreves?